martes, 29 de diciembre de 2009

NO HAY NADIE COMO TU


'...No hay nadie como tú eres única entre tanta gente, cuando me besas y me abrazas, toda espectativa sobrepasas, una noche contigo es lo mejor que me ha pasado yo te lo digo...'

La felicidad cuesta una palabra, una mirada.

Un poco de música para la inspiración. ¿Qué mejor que aquella música que te trae los mejores y peores recuerdos? ¿Qué mejor que música que te hace sentir humano? Aquí voy nuevamente. Todas esas pastillas se van a la basura ahora, toda esa tristeza se esconde bajo la cama otra vez, para encontrarla cuando se agache nuevamente. Estar mal no significaba ahora demostrarlo. Y esos últimos días había estado muy bien. Era increíble cómo unas cuantas palabras que decían a gritos 'te quiero amiga' podían llenarla de esperanzas, de sueños e ilusiones. Un simple 'ahí estaré' significaba ahora que todo saldría mejor, que siempre se tendrían la una a la otra, así sea a miles de kilómetros o a centímetros de distancia. No importa, la distancia siempre es corta cuando se trata de la amistad. Y no se trata de regalarle el vestido más caro de la tienda, éso no causa tanta felicidad como lo hace una mirada sincera, como compañía de la buena. Puede que esté equivocada, puede que esté ciega y sea anormal. Pero ésto es lo que era para ellas la felicidad verdadera. No trataba acerca de contarse sus problemas por obligación, si no de sentarse juntas y saber que no tienen que decir nada, porque ahí están siempre, ahí estuvieron, y ahí estarán. Se trata de recordar y de crear memorias juntas, se trata de nunca dejarse caer. El detalle más hermoso puede ser una canción dedicada. La felicidad no cuesta una casa o un auto nuevo, la felicidad consta tan sólo de una palabra, de una mirada, de un abrazo o simplemente de un corazón entregado. Eso es para mí la felicidad. ¿Por qué ahora? ¿Por qué justo en este preciso momento se da cuenta de que es infeliz pudiendo ser la persona más feliz del mundo? Porque decidió ya guardar la tristeza, o al menos esconderla, donde nadie más pueda verla, ni siquiera ella... Basta de flagelaciones con galletas de soda. En este momento sería feliz con unas palabras enlazadas, con unas miradas sinceras. Sólo en ese momento porque no podía predecir cómo sería en dos minutos, pero en este momento, es la personita más afortunada y feliz de todo el universo. Como digo, la felicidad no cuesta nada.

Para Ximena con todo el amor que puedo guardar en mi corazón...
You'll always be my thunder.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

¿Cómo se puede querer tanto a alguien tan pequeñito?

Cómo no lo sé. Lo único que sé es que ellos son mi vida, mi todo, mi razón de seguir aquí. Porque ellos no entienden de sufrimiento ni de tristeza. Porque son los duendes más hermosos del mundo entero. Porque son mis hermanos, porque son mi sangre, porque son bellos, porque son pequeños y no saben nada de nada. ¿Cómo alguien tan pequeño puede saber qué es el amor? No lo sé, habría que preguntarles. Lo cierto es que escuchar un te quiero de sus bocas, es más que suficiente para darme cuenta de que el mundo no gira sólo en torno a mí, que hay personitas diminutas capaces de sentir amor por personas con problemas. Enanos que se divierten metidos en una caja, que no les importa si su ropa es de marca o no, enanos que viven aquí dentro mío. Gracias a esos duendesillos algo inquietos es que las personas son mejores, ellos tienen ese poder especial de transmitir paz y ternura al mismo tiempo, ellos son la razón del mundo, por ellos es que somos lo que somos, sólo por ellos. Son mis estrellas, y no me importa ser cursi, porque cuando de mis enanos hablo, no me importa lo que digan los demás. No entiendo cómo puedo querer tanto a alguien tan pequeño, que a las justas y pasa el metro de estatura... Pero la vida no se puede entender, por eso se llama vida. Y se ríen de cosas inusiales, y creen en fantasía y en Santa Claus, corretean por toda la casa y la desnudez no es sinónimo de desvergüenza... ¿Cómo se puede querer tanto a alguien tan pequeñito? Es amor, es verdadero amor. Qué satisfacción tan grande saber que ya pueden ir al baño solos... Y qué nostalgia darse cuenta de que crecen a pasos agingantados. Ésa es la ley de la vida, hay que disfrutarlos mientras son ahora. Hay que gozar su inocencia y su ingenuidad. Los amo mis duendesillos bellos.

martes, 22 de diciembre de 2009

No me hables de amor.

No me hables de amor porque yo no puedo hablar. Hablame de política, pronósticos y del clima, pero no me hables de amor. No me hables de amor porque soy sorda. Hablame de sexo, drogas y rock n' roll, pero de amor no me hables por favor. No me hables de amor porque no puedo verte, no me hables porque no puedo escucharte. No puedo hablar de amor con nadie, por eso te pido que de amor no me hables. Hablame de literatura y filosofía, háblame de geometría y trigonometría, mas de amor nunca mi amor. Porque no puedo estar sin pensar, porque no quiero pensar sin estar. Por eso no me hables de amor. No me hables de amor si me ves sola o acompañada. Puedes hablarme acerca de sensaciones y emociones, siempre y cuando no tengan que ver con algún sentimiento cercano al amor. Porque me entristece y me abruma, porque me emociona y me excita, no me hables de amor. No me hables de amor porque una tormenta de emociones de avecina, y no sé aun si pueda tolerarla. Háblame de moda y del color de tus uñas, de las hormigas y los gusanos, pero de amor no me hables. Y si te atreves a hablarme de amor, tendrás que aceptar las consecuencias de hablarme de amor. No me hables de amor.

sábado, 19 de diciembre de 2009

¿Y ahora qué?

Hace meses que no se sentía así. Una presión inevitable la invadía y no podía hacer nada. Las lágrimas llenaban sus grandes ojos como peceras, y caían rápidamente hasta sus piernas. ¿Por qué ahora? Había pasado una noche increíble con amigas que no veía hace mucho tiempo. Se había reído como nunca antes, toda la madrugada. ¿Entonces qué? Quién sabe, parece que cuando todo está bien, no puede mantenerse. No sabía qué quería, qué no quería. Necesitaba llorar, pero creía que si lo hacía significaba que había vuelvo a la soledad inminente. No, no quería eso. Pero se sentía completamente extraña y quería estar alegre. ¿Por qué nunca puede estar contenta por cómo está? Si está triste quiere estar feliz, si está feliz quiere estar como antes. Encontes, ella es la que tiene problemas. Cansada, extrañada, sola... ¿Qué más podía hacer? No le daban ni siquiera las palabras para poder escribir un buen texto. Esos días habían quedado atrás. Ahora era como cualquier otra, era común y corriente, era algo que nadie querría tener... ¿Por qué personas tan malas tenían gente ahí? ¿Por qué ella no? Llanto explosivo, nuevamente. A las personas malas siempre les va mejor, y eso le consta. Lástima que ella no puede ser así, por más buena actriz que sea. No se entiende, ¿qué le está pasando?, ¿por qué llora tanto? Gente conversando en chats para desconocidos, gente que pide sexo, gente que cree conocerte por saber tu nombre, edad y distrito. Si supieran que ni ella misma con conocerse toda su vida puede saber cómo es, qué quiere, qué querrá. Ahora no existe nada más que ella y su mundo virtual, no exite gente, ni autos, ni humo, ni contactos. Se siente tan mal después de sentirse tan bien... ¿Y ahora qué?

viernes, 18 de diciembre de 2009

Dedo en tecla

Ya que se sentía nuevamente mal, decidió volver a las andadas. A aquellas noches locas con amigas que no eran amigas y con tragos que no tenían alcohol. Pero algo había cambiado en ella: se sentía más tiempo alegre que triste. Y eso era verdaderamente raro, porque la psicóloga aún no había hecho nada por hacerla sentir mejor. Era cada vez más raro, porque se sentía normal por primera vez. Eso la atormentaba cuando se caía, cuando iba lento y pensaba rápido. Rondaba por los pasillos de su mente, quería volver a ser como antes. ¿Cómo querría volver a ser tremenda basura? No lo entendía, pero no quería ser igual que los demás. Y antes que decía que no quería ser así, que quería ser esa niña alegre de antes. Entonces no se entendía, ahora no se entiende, nunca lo hace, no es algo que ella tenga o pueda hacer. Y así seguía con sus amigas de la infancia recién encontradas. Tal vez ellas eran el motivo de su alegría contínua, tal vez ellas habían hecho que recuerde todos los buenos momentos que pasaron de infantes. Tal vez su amiga de Canadá le había alegrado el verano. Pero tras dos días de eterna felicidad se vino el descenso tormentoso. Fue terrible y poco duradero. Una pequeña discución, una pequeña contra, todo pequeño. Volvió a su cuarto: ahora se sentía fuerte como para aguantar el llanto. No tardó mucho en desmoronarse por completo nuevamente. Pero nadie podía dejarla sufrir en paz. Llegaron nuevamente a pedirle que hiciera cosas que en ese momento no se sentía capaz de hacer. Así eran siempre, así son, así serán. Siempre pidiendo más de lo que uno puede dar. Así que con el llanto contenido ahí, prendió su computador y puso el dedo en tecla: esta vez podría escribir bien. No, ya no puede como antes.

El Regreso Celestial

Regreso porque no puedo vivir sin ser escuchada. Regreso porque es mi única manera de hablar. Regreso porque nada dura para siempre. Regreso porque ya no puedo más. No sé si esto seguirá siendo pesimista, o si tomará un rumbo diferente, lo que sí sé es que será sólo aquello que me salga desde lo más profundo de mi ser. No otras cosas. Se acaba el año y se sigue en el mismo plan. ¿Por qué pensamos que un nuevo año es sinónimo de nuevos cambios? Es mentira, todo depende de uno, ¿no? La verdad es que después de días eternos de alegría, se vino la decaída. Porque como ya lo dije, nada dura, nada es eterno. Y hablando con alguna de las amigas que duraron hasta ahora, me di cuenta de que yo no soy la única con problemas. Todos tenemos problemas, lo único que me diferencia de ella (o que nos diferencia a las personas en general) es cómo lo asimilamos y cómo lo afrontamos. Ella siempre alegre, siempre gritona y decidida. Yo callada y muchas veces ausente. Pero todas son maneras, ¿no? Todos tenemos el derecho de elegir la que mejor nos plazca, o lo que mejor sintamos. Es por eso que hoy regreso, porque aquí es el único lugar en el cual puedo comunicar algo, que tal vez no sirva para nada, pero que me hace sentir mejor y me permite liberar todas aquellas cargas que llevo dentro. ¿Qué problemas puedo tener? Bueno, no estoy aquí para publicar abiertamente qué me pasa y qué no, aunque éste sea mi blog y suela hablar de mí. Ciertamente podría escribir en word o en un cuaderno, - como hago siempre - pero hay momentos en los que uno no puede escribir para sí más, no sé si me de a entender. Lo que pasa es que cuando uno escribe en un cuaderno o en word, es privado, nadie sabe, nadie tiene por qué saber. Pero ¿qué pasa cuando no tienes nadie con quien hablar que te haga sentir mejor? He aquí el problema. Y mi solución más fácil : escribir en mi blog. Pero estoy de acuerdo con algo: no siempre tengo que escribir de forma pesimista. Pero tampoco tengo que ser siempre alegre, ¿no? Entonces he llegado a la conclusión de escribir sólo aquello que YO quiera escribir. Tú decides si continúas aquí o no, yo no puedo obligar a nadie.
Después de días de abstinencia, volví cual adicto, volví y no puedo parar nuevamente. Volví. Es un retorno esperado y para nada celestial. Pero aquí estoy, incumpliendo mis promesas hechas a mí mísma, como siempre. Pero aquí seguiré, siempre dispuesta a exagerar cosas y a inventar algunas. Supongo que ésa soy yo y habrá que aceptarlo. Corrijo: tendré que aceptarme.
Si leíste todo, muchas gracias. No merezco tanto.

Fran

lunes, 14 de diciembre de 2009

domingo, 13 de diciembre de 2009

Nota del autor (Una parte del paraíso)

¿Dónde quedó esa parte del paríso?, ¿Cuál es es paraíso aparte? No lo veo por ningún lado. Un título positivo para un contenido demasiado pesimista. Posiblemente ésta sea mi última entrada, mi último escrito en este blog. He dedicado mis días malos a escribir y a llenar de malas vibraciones este blog y ya es suficiente. A lo mejor así podré encontrarle sentido nuevamente a éste nombre que ahora me parece un tanto absurdo. No más, porque no pienso seguir siendo la misma de éste año. No más porque en éste preciso momento decido volver a ser la de antes, o al menos intentarlo. No más porque no hay vuelta atrás, pero hay aún mucho por recorrer. ¿Por qué mientras buscaba una parte de un paraíso existente sólo en mí, me obsesioné tanto con lo peor? No lo sé. El ser humano es pesimista de por sí, y el 80% de su diálogo interno es autodestructivo sin darse cuenta. El ser humano se autosabotea sin quererlo. Porque su fin único es la felicidad, y no creo que quiera sabotear su felicidad, ¿no? Tal vez eso era justamente lo que yo hacía hasta hace unos días en este rincón olvidado: autosabotear mi felicidad. El fin único de este sitio era encontrar un rinconsito de paz y de tranquilidad, donde poder olvidarme de todo lo malo que se avecinaba día a día. Sin embargo lo usé para todo lo contrario. Es por eso que esta es la despedida, la despedida a mi porque son contados con una mano los que leen. Y se los agradezo... Y me disculpo. No sé qué más poner, simplemente que le dí un uso equivocado a mi tiempo libre... Adiós.

sábado, 12 de diciembre de 2009

No mirar, no correr.

Ahmed estaba cansado, aburrido y un poco triste de todo. Ya no bastaba con salir dos veces a la semana con chicas diferentes. Disfrutar de placer carnal, cumplir fantasías, hacer fechorías. Todas mayores, todas hermosas, todas eran nada ahora. No podía más, necesitaba ese 50% que faltaba, necesitaba compañía que no fuera sólo de una noche. La necesitaba, necesitaba a esa chica de sus sueños, a aquella siempre dispuesta a escuchar. Aquella con la que no todo es sexo y alcohol, con la que también se pasan buenos ratos de platica y amor. Esa chica no existía, por lo menos Ahmed no la conocía aún. El sentimiento de vacío no lo dejaba para nada. Salía con una belleza exótica de 24 años, pasaba una noche sensacional, y se seguía sintiendo vacío.
Dedicaba su tiempo libre a escribir canciones a una mujer inexistente. Muchas veces soñaba con sentirse dueño de alguien, dueño de verdad. Sentirse prisionero de algún amor de telenovela, de algún amor de canción. Pero la realidad era otra. Y así dedicaba sus días: estudio, salir con mujeres mayores, sexo, alcohol y canciones. ¿Podrías entender cómo se sentía? Después de tantos buenos momentos con tantas buenas mujeres, no podía creer cómo era que él necesitaba de una mujer para amar. ¿Y es que los hombres también necesitan amor? Pues sí, eso lo estaba descubriendo ahora Ahmed, que a sus 18 años, pensaba que el amor era cosa de cuentos e historias. Sin embargo, muchas veces eso parecía no afectarle: vivía siempre al máximo, experimentando, disfrutando de los placeres carnales que le podía brindar la vida. 'La vida es de la puta madre', solía decir. Pero pocos saben qué pensaba realmente en aquellos momentos de solitariedad, de pensamiento, de ilusión... Pocos saben. Por ahora, lo único que hace es esperar, esperar a que algún día llegue esa gran mentira. Llegue esa persona por la cual desvivirse, por la cual sacrificar todo y sentirse feliz. Mientras tanto a no pensar y preocupar. No mirar, no correr.

viernes, 11 de diciembre de 2009

-.-


¿Cuánto más vas a esperar?

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Fra la vita e l'amore

Hay días en los que me siento capaz de todo, de mandar a medio mundo al diablo y de comerme a la otra mitad y poder incluso vomitarla. Vomitar es mi arte, vomitar palabras, personas, días y todo lo que me hace mal. Lamentablemente vomitar tanto causa estragos, como toda droga, como todo trastorno... Pero aquí estoy, vomitando escritos, vomitando palabras que no caben más en mi cabeza. La vida y el amor, son iguales: dos bellas desgracias. Todo se acaba, todos mienten. Ya no soy el primer puesto, ya no soy la ordenada, ya no soy la tranquila: ahora soy humana, y si para eso tengo que ser mala, pues que empiece el juego. No pienso quedarme atrás, no soy débil... No, claro que no lo soy. Porque aquí sólo los que no vomitan triunfan, aquí aquellos que mienten y usan son los más requeridos. La actuación comienza nuevamente: vuelvo a volar con las alas rotas. Porque la vida puede golpear mucho en muy poco, y el amor puede destruír en menos que muy poco. Por eso estoy aquí, sobreviviendo, actuando, vomitando, y a veces ayunando al mundo entero. ¿Qué me dicen?, ¿Se sentirán mal al saber que son vomitados por una tonta? Podrían bajarse de su nube de una buena vez, ¿no? Supongo que siempre viviré entre bellas desgracias...

Es difícil

Es difícil explicar que se siente quedarse (o sentirse) completamente solo, sin nadie que consideres capaz de llenar ese enorme vacío que llevas dentro, esa angustia que te estruja el pecho y te golpea la cabeza. Es difícil saber qué siente la persona que está a tu lado, así la conozcas de toda la vida. Si a veces ni uno mismo se conoce, es difícil conocer al resto. Es difícil entender por qué pasan ciertas cosas: Si es el destino, si es Dios, o si simplemente se da. Comprender por qué él se siente tan vacío y aquel otro es, ciertamente difícil. Podría llegarse a la conclusión de una infancia infeliz o un temor no superado, pero nunca va más allá, tal vez porque no se puede, o tal vez porque los holgazanes dicen que no se puede. Hay muchas cosas difíciles de explicar, saber o entender en un ser humano, es por eso que ahora todos somos ciegos, sordos y mudos. Buscamos lo más fácil, pensando que eso nos hará más felices. Pero yo creo sin lugar a dudas, que no hay felicidad sin paz, y uno (por lo menos yo) no puede tener paz sin buscar explicar, saber o entender al que sufre y nos necesita. A aquel que grita sin emitir sonido alguno que lo acompañemos; sin embargo pide que lo dejemos solo... Abramos un poco los ojos, no vivimos en un mundo material, vivimos en un mundo de discapacitados voluntariamente. Pero supongo que el ser humano siempre tomará el camino más fácil. Después no se pregunten por qué se acaba el mundo, o por qué hay tantos suicidios...

viernes, 4 de diciembre de 2009

...

CAPÍTULO I
I
Libardo sabía que el día sería una mierda, pero al escuchar los gritos de su papá y la llamada de Ariana una hora antes que lo dejó medio despierto, no tuvo más remedio que levantarse (aunque hubiera preferido dormir por siempre).
Por esos tiempos él no acostumbraba tomar desayuno debido a lo tarde que se despertaba (así eran todas las vacaciones); y, aunque ese día el reloj marcaba las 9 y 30 cuando su pie derecho tocó el suelo, no pudo romper la costumbre.
Un rato más tarde se encontraba camino a la Iglesia de sus padres, en el no muy nuevo auto de su papá.
Él odiaba acompañarlos y se describía a sí mismo como una persona no religiosa (como si existiera tal definición) pero, una discusión entre él, su hermano Rodrigo y ellos una noche anterior, sumado a una recriminación de los segundos hacia los primeros por ser unos reverendos holgazanes, terminaron por convencerlo que la decisión más sabia era aguantar dos horas entre cancioncitas tontas y el discurso de un pastor que pregonaba salvación y la vida ideal para ser felices; por supuesto, Libardo odiaba que le digan cómo y para qué vivir; aunque, tal vez, eso era lo que necesitaba en esos momentos.
El resto del día no hizo más que leer y releer párrafos de libros que le producían una mezcla interminable de nostalgia y desazón; cada vez que leía un nuevo libro, o mundo, como decía él, apuntaba las páginas en que se encontraban dichas frases o párrafos “célebres” en un cuaderno, y cuando sentía ganas las buscaba en los libros correspondientes.
No salió, no paseó ni habló con nadie.
Pero, ¿porqué un chico de 18 años no hacía lo que es más común en esa alocada edad? La respuesta se resume en una sola palabra: Ariana.
Y es también Ariana la respuesta a porqué el día sería una mierda.
Él y Ariana habían celebrado (y a la vez terminado) hace dos semanas, el segundo aniversario de uno de los amores más apasionados, adolescentes (que viene a ser lo mismo) y revolucionarios de la historia; según Libardo.
Entonces enfrentó una severa crisis existencial, de autodestrucción y de sueño, sobretodo de sueño, no podía diferenciar el sol de la luna ni la luna del sol.
Siempre pensando en morir; estaba muriendo de amor, o, como algún tiempo después él mismo se dio cuenta, estaba muriendo de soledad.
Sí, aunque parezca mentira, a esa edad y con todo un futuro por delante, moría, día tras día, minuto a minuto, debido a una profunda, jodida, dolorosa y estúpida soledad.
Y es que no era tan joven como parecía; sus padres, cristianos convictos y confesos, habían sabido darse la maña para introducir en él un sentido de culpa tal, que él mismo se privaba de pisotear normas, de salirse de la línea, de traspasar fronteras (las fronteras cristianas); en suma, de ser joven.
Y eso era Libardo, un “no joven”, un “anti joven”, un viejo atrapado en un cuerpo de 18 años que le apestaba, que no sentía suyo.
Pero que se podía hacer, el día era una mierda y había que seguir viviendo, vivir, o más bien, aprender a vivir así.
Sin embargo, tenía un ligero problema con su calidad de vida: hacía todo lo contrario a lo que le producía bienestar.
Siempre que pensaba en ello le causaba gracia evocar un versículo bíblico que no recordaba en qué libro ni capítulo del enorme libro sagrado se encontraba; sólo sabía que el autor era el apóstol Pablo: “…yo no hago lo que me gusta, sino lo que aborrezco, porque no soy yo, sino el pecado que obra en mí…”.
Lo repetía en su cabeza una y otra vez, hasta que dejaba de ser gracioso y se enojaba consigo mismo por creer, algunas veces, que no era más que una coincidencia el haberlo leído justo un día después que todo explotó, que su vida dio un giro total, cuando el sintió, en un acto de estúpida, y, a la vez, conmovedora inocencia, que nadie en este mundo, ese mismo día, y a esa misma hora, podría sentirse más enajenado que él.
Entonces los días (y en especial ese) eran una mierda y él los convertía aún más miserables, más denigrantes y humillantes, y siempre Ariana, Ariana, Ariana y Ariana.
Como lo hacían la mayoría de los días desde que el sol era luna y la luna era sol, la llamó, hablaron, hablaron del día, de lo que habían hecho, Libardo le rogó, ella se negó, y así se pasaron dos horas entre risas, llantos, más ruegos y más rechazos que llegaron a aburrir a ambos.
Se despidieron, se dijeron que se querían, que se extrañaban y Libardo, después de dos semanas, volvió a sonreír.
Colgaron y la mierda no terminó, el día seguía igual, Ariana no estaba, lo quería, lo amaba, pero no estaba, no la sentía, no era suya, y empezó la rutina diaria de hace dos semanas: noches largas, madrugadas cortas, mañanas inexistentes (o invisibles) y tardes jodidas.
Libardo sonrió un momento durante esa interminable noche, al imaginar, pensar, recordar y llegar a la conclusión de que Ariana había sido suya un momento, aunque sea sus labios lo fueron, su lengua, su voz, al decirle que lo quería y lo extrañaba. Pero ya no lo era más, y el día de mierda siguió, sin compasión.
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Luis Miranda

martes, 1 de diciembre de 2009

¿PODRÉ CREERLO?

Quiero...

¿Y si dejo todo?, ¿Qué tan difícil sería? Sólo quiero ser feliz como antes, sin necesidad de dinero, permisos, o kilos perdidos; estar contenta de amanecer y tener amigos sin interés. Quiero ser esa persona que no conoce el significado de desesperación, impotencia y obsesión; esa a la que no le importa nada y no existe un mañana. Quiero vivir el hoy sin reprocharme por el ayer; quiero que hoy sea la alegría de mañana. Sólo quiero ser normal. Quiero aprender a compartir y a dar desinteresadamente, quiero dejar el egoísmo atrás y aceptar a los demás. Quiero volver a mi vida pasada, a mi infancia despreocupada, a mi comportamiento irresponsable. Sería ideal dejar de preocuparme: llorar por el ayer y hacer lo mejor hoy para preocuparme por el mañana. Quisiera ser infante eternamente… Quisiera ser hombre… Quisiera…
Un viento de cambio me golpea la cara y vuela mis cabellos. Me grita que despierte, estoy desperdiciando mi tiempo ahora, lo he desperdiciado toda mi vida.
Quiero amor. Sería más honesto decir: NECESITO. Pero es una orden que al parecer nadie quiere cumplir. Quiero paciencia por parte de quienes quiero, comprensión, o por lo menos algo de aceptación. Me gustaría que me vieran como alguien normal, un tanto “especial”, pero no como una rechazada que necesita tratamiento.
Sólo quiero ser feliz mientras lo soy, y mantenerlo; y tal vez, ser triste mientras lo soy… y disfrutarlo.
FIN

jueves, 26 de noviembre de 2009

Un suicidio mal hecho puede llevar a la vida


¿Sabes lo que se siente sentirte mal y trasmitirlo a los demás? Sentirte impotente, no poder hacer nada. Hacerle daño a quienes quieres y no poder dañarte más a ti. Hacerlos sufrir, trasmitirles esa impotencia absurda que te llevó al suicidio alguna vez. Pero sigues vivo, sin fuerzas para salir, para comunicarte, para hacer lo que hacías antes. Y es extraño, ya que siempre te sentiste igual y sin embargo podías hacer una vida sin subidas ni bajadas. Entonces me pregunto ¿Por qué ahora? Es algo que nadie jamás podrá responder. Un psicólogo, años de terapica, un psiquiatra medicándote. La ganas siguen ahí, simplemente puedes actuar mejor. Las cicatrices de tus muñecas ya se borran con el tiempo, pero tu sabes que siguen ahí, imperceptibles para otros, pero visibles para tí. Y el dolor sigue, y la presión en el pecho persiste. La misma presión de hace tiempo, la que llevas contigo desde que despiertas y te encuentras respirando. La presión que nunca creíste verídica, que siempre pensaste que era pura exageración. La misma presión que sientes ahora, que sentiste antes. Y duele, claro que duele sentirse solo, y duele más querer seguir así. ¿Es injusto? Pero si tú misma lo quisiste así ¿cierto? Enconces no vengas a reclamar. Lamentablemente eso no lo entiendes, ni tú ni mucho menos yo. Y digo lamentablemente porque hay muchas personas normales dando vueltas por la calle, sufriendo porque la plata no alcanza o porque les duele la panza. Eso es vivir.



Una mala persona, le hace daño a la persona que la cuidó desde que nació, la persona que no es necesariamente su madre pero puede ser su 'mamita'. Y le hace daño a ella, a su madre y a su padre, a sus hermanos aún pequeños que no entienden nada, pero no son tontos: lo sienten. Ellos no tienen la culpa de tener un hermano tan vil, tan desconsiderado y manipulador. Ellos tienen toda una vida por delante. Una vida de caídas de la bicicleta sin rueditas, una vida llena de fiestas infantiles y de chupetines por doquier, una vida llena de cigarrillos invitados, una vida llena de fiestas llenas de humo y gente sudando. Ellos tienen toda una vida normal por delante si deciden olvidarse del caos que fue su hermano. Y será muy simple olvidar: son pequeños e inconscientes aún. Pero ¿por cuánto tiempo durará? Ellos crecerán y el hermano seguirá vivo, haciendole daño ya no a su abuelita, porque seguramente se habrá muerto por su culpa, seguirá dañando y haciéndo envejecer a pasos agigantados a sus padres. Su hermano seguirá con las cicatrices invisibles. Y las no tanto.

Y todo por ese segundo suicidio fallido, todo por no conseguir las pastillas adecuadas o por no haberse tirado del puente más cercano. ¿Por qué? Porque como lo dijeron: se muere de miedo. Y continúa sintiéndose impotente, sin saber para qué. Y sigue vivo, aunque ya está suicidado, sigue ahí, viéndo a los demás vivir, sonreír y evitar su mirada fría y sin vida...

Un suicidio mal hecho puede llevalo a la vida, pero nunca volverá a ser como antes. Con suerte.

sábado, 24 de octubre de 2009

Un mundo real


No hay solución, por el simple hecho de que no hay problemas. Todos son creados por mi cabeza, hasta el punto en el que no sé cuáles realmente existen y cuáles son simples exageraciones. Las cosas son como son, la vida no es como es.Nada es tan maravilloso como se dice; no existen cosas maravillosas, ni días maravillosos, existen personas con el ‘don’ de hacer sentir que todo es maravillosamente hermoso.
Son millones los recuerdos; sin embargo no tienen un orden, un tiempo, una fecha real. Todo en mi vida es una farsa.Nadie quiere como dice. Nadie odia como proclama. Nadie existe.La nada. Hay veces que se necesita que todo sea así, en soledad. Que nada sea real, excepto uno mismo. Yo y mis pensamientos, nada sobra, nada falta.
A la segunda vez nada es tan bueno; a la tercera nada es real.Existe dinero, existe belleza, existe salud… Pero hay veces en las que me pregunto qué es lo que verdaderamente existe, qué es eso que tanto pienso, eso que al pensar, hablar interiormente, escribir, parece lo único existente. ¿Será que existen dos mundos diferentes? Un mundo de relaciones y otro de soledad. Creo que esa sería la entera realidad.
Si tan sólo se pudiese congelar el tiempo, si tan sólo éste momento fuera eterno. Si tan sólo tuviese la seguridad al releerme, de que fui yo quien escribió, que fueron mis palabras, que fue real.
Espacios que me amargan la vida. La vida no es como la pintan las personas. La vida es como la pinta uno mismo. Una vida bella, o una vida tenebrosa y fea.
Estoy sin servicio. Estoy en mí. Estoy fuera.
Es hora de congelar éste momento, es hora de sentirse humano, de sentirse real. Hora de olvidar todo y a todos y pensar en aquello en lo que nunca se pensó pensar. Es hora de respirar por primera vez.

lunes, 19 de octubre de 2009

A una amiga, a una hermana

Nunca quise dejarte caer, sin embargo, nos caímos juntas. Ahora no estás bien, yo tampoco lo estoy, pero seguimos de la mano. Tenemos que levantarnos, y pisar a quienes nos dejaron caer, a quienes dijeron amarnos y simplemente nos hicieron daño.
Sé que duele, sé que es difícil, sé que los malos ratos son eternos y sé que cuesta estar de pie; pero también sé que somos fuertes, no tanto como pensamos, pero lo somos, sé que te quiero y sé que me quieres. Sé que siempre estaremos.
Hay pocas personas en el mundo que valen la pena. Hay personas que nunca conoces a alguien que valga la pena. Yo tengo a alguien que vale la pena. Yo te tengo a tí y orgullosa estoy, y orgullosa estaré.
Porque tú eres mi amiga, mi hermana, mi todo, y quiero que sepas, que siempre estaré ahí, a tu lado.
Nos han dañado, hemos engordado, nos han puteado, hemos llorado, y también hemos reído.
La muerte no es solución si seguimos juntas. Y perdona mi sentimentalismo, mas hay pocas veces que me arriesgo a decir todo lo que siento.
Vivimos rodeadas de gente falsa, tenemos falsos amigos, y a veces, no tenemos ninguno. Hay muchos problemas y pocas soluciones. Pero estamos juntas en ésto.
Por más lejos que estemos, seguimos cerca. Hay personas que dicen que la vida es muy corta, yo pienso que es demasiado larga. Un año es eterno. La infancia pasó y tengo pocos recuerdos, pero ésta etapa... ésta etapa dura más que toda una vida.
Y decidir qué será de nuestras vidas de aquí a unos años... ¿Por qué tenemos que encargarnos de deciciones tan difíciles? Y más aún si todo lo que hacemos está mal siempre.
Tú vales la pena, tú me haces reír aún cuando estoy derrotada. Tú me das vida y me das fuerzas. Gracias por estar en mi vida.
En común tenemos obseciones, pasiones, metas, sentimientos e iluciones, tenemos penas, nostalgias y mucha rabia. Yo estoy aquí y tu allá, siempre incondicionales, como amigas, como hermanas. Te amo.



"Eres un sol de felicidad dentro de mi corazón"

Cuando se pierde un amor...

No, no volveré a caer. Cuando se pierde un amor, el primero, el único hasta ahora. Al parecer es normal, les pasa a todos. No le veo nada de normal. No me olvides.
Es difícil entender, de mantener una respuesta por más de un día, aún más cuando él vuelve y se va de nuevo...
Tan fácil es echarle la culpa al otro, creo que no es mi caso. ¿Fue lo mejor? Cómo decidir, si ahora se piensa algo, pero él volverá a darte ilusiones, a cambiarte de desición, con intención, a propósito. ¿Ya estuvo bueno?
Es peor aún cuando pierdes un amor, y nada de lo que 'quieres' te ayuda a estar mejor. O tal vez sea que no te dejas ayudar. ¿Tratar de enseñar lo que se siente perder un amor? Jamás. No regreses a levantarme para después dejarme caer una vez más. Dime ¿Qué hago?
Ya es suficiente. Ya basta de no levantarme de la cama. Ya basta de no tener fuerzas para llorar como debe ser. Ya basta. ¿Basta?
Si él me lo pidiera, lo haría... ¿Todo? Casi todo.
Él lo sabe, es obvio, y sigue pisando mi dolor, sigue ignorándome, sigue desconociéndome. Todo hasta que decido olvidarlo, justo cuando él llega y me ilusiona de nuevo, me sostiene, y cuando me siento al fin bien, me deja de nuevo caer.
Ya está todo perdido. Se fue, volverá. Y me tendré que resignar a seguir escuchando al silencio, a seguir viviendo en la nada. Ya lo perdí. Nunca lo tuve.
¿Un hombre como él es capaz de enamorarse? Claro que sí, pero no de una persona como yo. De mí nunca. A seguir escribiendo, matando tiempo, tiempo en el cual bien podría...
Nostalgia, pena, dolor, y mucha, pero mucha soledad. ¿Por qué? Sigo intentando no parecerme a todas las chicas que escriben de amor y de decepciones amorosas. Soy igualita a todas.
Harta de estar sola. Cansada del amor. Aburrida de mi humor. Adolorida de tratar de estar cada día mejor y seguir peor. Derrotada, ya se que lo que no fue, nunca será.
No perdí un amor, perdí un amigo, un compañero, un músico, una pasión, una caricia, un beso y un abrazo. Perdí simplemente. Perdí lo poco que encontré, lo que no supe aprovechar.
Y te amé, y te amo, y espero, no te amaré. ¿Eso es lo que realmente quiero? No. Nunca lo sabré.

sábado, 17 de octubre de 2009

Interesante...

Què interesante son las personas, màs interesantes son aùn si esa persona soy yo. ¡Algo egocèntrico no? Interesante, con mis diluvios interiores, con mis derrotas, con mis penas, con mis crisis de realidad, interesante. ¿Y por què hablan todos de cosas estùpidas si es tan interesante hablar de mi cuando estoy presente? ¿O acaso hay alguna persona que no le guste hablar de ella misma? Tal vez las hayan, eso las hace màs interesantes.
Que bueno saber que puedo sentir y puedo pensar, puedo manipular y puedo llorar. Puedo hacerme la interesante, puedo inventarme muy buenas historias. Mis mentiras pueden ser muy tòxicas, pero, para què negarlo, son interesantes.
Tal vez mientras escribo tengo el ego muy alto, pronto se bajarà. Seguirè queriendo ser interesante. Seamos realistas. Todos somos interesantes si queremos serlo. Yo soy interesante. ¿Te paresco interesante?
Que bien se siente que te rueguen ¿cierto? Siempre y cuando sea la persona indicada, aquella que quieres a tus pies. Se siente tan bien.
Pègame un tiro, no me importa. Puedo ser muy linda, muy tierna, puedo infectarte con mis crisis y ataques, puedo hacerme la interesante. Puedo subir, estar en la cima del mundo. Y ser interesante.
Disforzarme, gritar. Eso no me harà màs interesante. Pero que mas da. Un amigo ya no está.
Llorar para llamar la atención, sufrir... ¿Para qué demostrar sentimientos? ¿Ya sabes lo que voy a escribir? Exacto: para ser interesante.
Tonta, rabiosa, engreída, gritona. Inteligente, risueña, dulce, callada. ¿En cuál soy mejor?
¿Soy interesante para mí o mayormente quiero interesarle a los demás? Ambas son buenas definiciones. Muchas veces me tengo como enemiga...
Siempre se puede volver a soñar con esa luz que alguna vez nos hizo brillar. Siempre se pueden hacer cosas para ser interesante, para agradar, tal vez ya no para estar simplemente bien, pero para pretender.
Soy una maestra en el arte de fingir. Sí. Es un arte.
Tu voz, fué lo más importante por mucho tiempo. Tus mano fueron las que me hicieron elevarme, hasta la punta de lo desconocido. Tus ojos, ésos que tuve que evadir, ésos que alguna vez me dijeron 'te quiero'. Tú, y simplemente tú. Tú, amiga; tú, ex novio; tú, mamà; tú, que lees ahora.
Tal vez piense mucho más en mí que en los demás. Pero, ¿Acaso uno no es primero? Egoísta, ya me lo han dicho.
Vivir de los recuerdos. ¿Y si no se puede vivir de los recuerdos? ¿Significa que voy a morir?... ¿Soy interesante?
Me parece interesante escuchar a personas completamente tontas y estúpidas hablar, aún más interesante que escuchar al presidente hablar de cosas como solucionar la pobreza. La pobreza es parte del mundo. El mundo dejaría de ser mundo sin pobreza. Y, por cierto, hay más ricos que pobres, eso lo digo yo.
Puedo ser mala, como puedo ser buena. Tengo como toda persona, virtudes y defectos. Quiero ser interesante. Me creo interesante.
Es todo.
¿Fui interesante?

Mentiras Tòxicas

Mentiras... 'Es sòlo una mentirilla blanca', mentir es mentir. ¿Cuànto màs tendremos que mentir para agradar? Mucho, mucho màs. Mentir es un estilo de vida. Mentir es la razòn de todo ser.
¿Estoy mintiendo ahora? Tal vez, nunca nadie lo sabrà.
¿Y què màs? Mucho màs. Mentir nos llena, nos hace conseguir un auto nuevo, un permiso para aquella fiesta a la que no tienes tantas ganas de ir, pero como te dijeron que no, se te hizo una meta, nos hace conseguir una novia, o incluso, un amigo.
Creo que hay dostintas clases de mentira. Hace un momento puse que mentir es mentir. Exacto.
Hay veces, que mentir es tan necesario que lo tenemos que hacer. ¿Realmente es tan necesario?
Hay otras en las que mentir ya es un exceso, es una costumbre, y vivimos inventando cosas, inventando espacios de nuestras vidas que queremos ocultar o hacer creer... ¿Realmente es tan necesario?
Existen mentiras tòxicas, que dañan, que matan. Èstas son las que me hacen sufrir.
Aquel que sufre porque miente. ¿Remordimiento? ¿Conciencia?... No. Amor.
Causa y efecto. Acciòn y reacciòn.
Dicen que la felicidad es al fin y al cabo, la razòn de la vida. Sea salud, dinero o amor, siempre todo significa algo : felicidad.
Yo digo que la felicidad es el efecto, o la reacciòn. ¿Y cuàl es la cusa o la acciòn? La mentira, claro està. La mentira, muchas veces te lleva a la felicidad temporal, pronto se va, pero por un momento, te hace sentir pleno, complacido, superado, realizado...
Preguntar cuànto màs seguiremos asì serìa tonto... Pero èstas mentiras, que me llenan y me vacìan, son parte muy grande de toda mi vida, y de la de muchas personas. La ùnica diferencia, es que muchos mentirosos tòxicos y no tòxicos dicen que nunca mienten... Allì una mentira màs.
Mentiroso, mentiroso. Un dìa entero sin mentir.... ¿Podrìas hacerlo? Yo creo que no. Siempre hay un momento, en el que se necesita mentir, sea algo simple como ¿Ya hiciste la tarea? Sì mamà, o algo màs grave y serio.... y necesario, por què no.
¿Te atreves a dejar de mentir?

sábado, 19 de septiembre de 2009

MUERTA

- ¿Estás bien?- me preguntó Daniela un día nublado.

- Si ¿por qué?

- No sé, hace días que te veo muy rara, muy callada, muy diferente.

- Ah, es que parece que últimamente se me ha dado por dejar de fingir – respondí tratando de evadirla, porque sabía que en el fondo se había quedado completamente desconcertada.

Ciertamente a no servía de nada fingir, y lo descubrí sin querer, sin pensarlo, involuntariamente lo dejé y no me sentía mejor pero no me sentía peor.

Todo andaba bien, no me podía quejar, pero mi mamá dice que habiendo cosas positivas y negativas, yo me empeño en ver las negativas, tal vez sea así, pero la única lección que aprendí fue que no debía contarle todo y que no debía enseñarle nada de lo que escribía, porque casi todo es negativo y ella no entiende, o simplemente no quiere entender.

En ese momento, no pensaba nada, es que era tan difícil cuando quería descansar y pararlo todo y sabía que aún tenía que hacer algunas cosas.

- ¿Alguien tiene un poquito de felicidad que me regale? – dije medio en broma, medio en serio.

- ¿Oye, estás bien? Estás rara… - me dijo Paolo, otro màs.

- No se – respondí yo.

- ¿Estás de mal humor? ¿te peleaste con tu mamá? ¿discutiste con Marcelo?

- No, no ha pasado nada malo, todo está bien, soy yo la que está mal.

- Será que estás con la regla pues flaca.

- Será…

Creo que en ese momento me estaba pudriendo por dentro y hasta creo que los demás pensaban que ya estaba apestando, es que ya tenía tres días en descomposición.

Estaba en el baño, viendo que mi muerte no había sido sólo interior, es que estaba extremadamente pálida. Entró una chica linda corriendo a abrazar a Daniela y detrás de ella vi un vidrio caer de Dios sabe donde y gritar a Mariana <<¡Puta madre!>>, me acerqué y retiré el vidrio grande de encima de sus piernas, Mariana estaba tumbada en el suelo y gritaba <<¡Mi cabeza, mi cabeza!>>, qué desesperación, Daniela se acercó y le dijo que dejara verle la cabeza, la sangre le llegaba hasta los ojos y salpicó un poco en el pantalón de Daniela, Mariana no se podía levantar y gritaba mi cabeza, mi cabeza, yo estaba en shock.

Todo el mundo estaba mirando y yo grité << ¡Llamen a un profesor y dejen de mirar!>>, estos cojudos no hacían nada.

Llegó la profesora negra y pidió algodón, ¡Ignorante!, no lo puedo creer, y luego con la gasa comenzó a darle como golpecitos, no entiendo como gente tan ignorante tiene trabajo, y encima de todo, amargada, gorda y negra.

Llegaron los bomberos y Mariana se calló al suelo, y luego se la llevaron a la clínica San Borja.

Yo que en ese momento estaba pensando en lo linda que era Mariana, que quería ser como ella y vi, que momentos antes, mientras yo me descomponía, apestaba y me podría, Marianita estaba cantando, saltando y dibujando, muy feliz, muy linda, muy perfecta y muy viva, sobre todo.

Qué irónico fue todo, yo sabía que debería haber sido yo la del accidente, pues yo ya estaba muerta y qué mas daba un poquito más de sangre, un poquito más de dolor, ya de nada servía, pero ella, ella tan viva, tan feliz, no tenía porque pasarle todo eso, no a ella…

Creo que a partir de ese día estuve más ‘rara’ (como les gusta llamarme a mis ‘amigos’) que nunca. No tenía ganas de levantarme, ni de peinarme, ni de vestirme bien. Ya no me importaba agradar, es que ya no fingía, no lo necesitaba, ya no era mi alimento, simple y llanamente porque yo ya estaba muerta y podrida.

La profesora negra me dijo que tenía que aprender a separar mis problemas de casa con el colegio. La vida es una sola y según yo, no se pueden separar situaciones y menos aún si son duras y de muerte, como era mi caso.

Claro que se podía intentar separar, pero al final de qué serviría, de nada.

Creo que me volvía anoréxica en esos días, dejé de alimentarme de mi otra cara, dejé de alimentarme de las personas y comencé a desnutrirme y a alejarme, pero siempre con mi compañera y mejor amiga del colegio Fabiola.

Cómo la quiero, aunque sé que nunca va a ser tan profunda, nunca va a entender lo que yo puedo y siempre, pero siempre va a sacarse buenas notas y siempre va a estudiar demasiado. Aunque en el fondo se que no es mi verdadera amiga, nadie en èste paìs lo es, siempre seràn sòlo 'compañeros' que estàn contigo cuando estàs de buen humor, y cuando no....

Es estos tiempos de frío, ya no me abrigo como antes, y ya no pretendo pretender ser alguien que no soy, pero tampoco pretendo demostrar ser lo que soy realmente.

HERMOSAS PERSONAS

Hermosas personas caminan por la calle

Muchos voltean a verlas

Mientras otros caminan solos por algún valle

Extravagancia e indecencia

Para ellos sinónimos de belleza

Otros sólo creen en la independencia

Dicen ser perfectas

¿Qué es la perfección?

¿Realmente existe?

Las hermosas personas, a las que todos quieren

Esas superficiales que miradas quieren

Esas hermosas personas que son vanidosas

Pero, porque negarlo

Son bellas y hermosas

sábado, 29 de agosto de 2009

¿BIENVENIDA?

Bien... que decir, volver a escribir, vovler a escuchar... Darme cuenta que quiero que las personas que quiero me quieran y estèn felices y aunqe suene tal vez un poco egocèntrico, se que me quieren y no quiero verlas sufrir, no quiero saber que van a llorar algunas, otras no, pero aquellas, no qiero que tengan pena, no quiero eso.
Los deseos siguen ahi, pero tengo fuerzas, tengo la fuerza para aguantarme y decir 'no lo voy a hacer por tal y tal persona'.
Se que hay personas qe ni se preocupan, pero para que perder el tiempo odiando, si ese odio lo puedo dar como amor a quien me quiere?. En fin, serà tonto, serà cursi, pero es la tonta verdad.
Sì, me dañè, me quise ahorcar, me droguè, ¿para què? para darme cuenta de que hay personas que valen la pena, las ganas siguen, la impotencia aùn està ahi, pero no voy a hacer nada.
Seguirè escribiendo... Algùn dìa, gracias por leer.

jueves, 27 de agosto de 2009

El último adiós... espero...

Cómo empezar a escribir esto si nisiquiera tengo palabra alguna... Si leen esto, espero que yo ya no estaré viva. No tengo ganas de escribir, he mandado muchos correos.. publicando más que despidiendome.
Qué decir, si quise, si amé, si adoré, si odié, si sufrí y si lloré, también reí a carcajadas y le sonreí al vecino del segundo piso, pero ¿para qué? si todos los días son los mismos, si no hay nada, que pueda hacer que me sienta viva, porque no, porque la vida es así y la vida es la muerte y ya no debería existir.
Despedidas, despedidas, no me despedí de nadie personalmente, ¿alguien quería?
Me duele no haberme despedido, pero se habria hecho insoportable para mí...
'Soñaré contigo, si puedo dormir, las noches son largas desde aquel día...' Cuando me recuerden, si me recuerdan bien y me quieren, no me recuerden con rencores, por favor, estoy loca, tal vez, pero fui asi y ... los quiero demasiado y me duele alejarme, pero no me dolerá en unos instantes.
NO se que poner, ni que escribir, ni que pensar, ni que decir, sólo espero a entrar a mi cuarto y desaparecer ya. Tal vez algunos me extrañen, tal vez otros me tengan cólera por haber hecho esta estupidez, pero fue por mi bien, no quise ser un muerto viiviente metafórica y literalmente.
TE QUIERO, TE QUIERO, TE QUIERO, GRACIAS POR ESTAR EN MI VIDA, GRACIAS DE VERDAD.

sábado, 22 de agosto de 2009

<<...>>

¿Cómo empezar a escribir un texto que no tiene palabras? Esto lo escribió una amiga en todas, apoyándome en un día que parecía día realmente por lo feo y aburrido. Sin buscarlo, sin soñarlo, sin esperarlo, sin temer. ¿Por qué? Al parecer es cierto eso de que las cosas se presentan justo cuando menos las esperas. Creo que creo mucho en el destino. Ambas (mi amiga en todas y yo) sabíamos que si tuviéramos ganas de morir, no haríamos tanto esfuerzo en ser de una forma, aunque a veces teníamos ganas de dejarlo todo, mandarlo a la mierda e irnos junto a ellas (osea, a la mierda junto con las cosas). Vine sola al mundo, vivo sola en el mundo y me iré sola del mundo, es así y para qué gastarme pensando y tratando de entender, para qué decirlo, si sé que simplemente siempre lo haré. Para qué gastarme escribiendo textos que jamás serán leídos y comprendidos, para qué gastarme explicando cosas que nunca van a entender, para qué gastarme dejando de comer si se que nunca voy a ser delgada, para qué gastarme tendiendo mi cama si se que a la noche la volveré a destender, para qué gastarme estudiando, trabajando, gritando, si al final, todo se va a ir a la mierda cuando muera… Pero eso es fácil de decir, nunca lo voy a hacer, así, me seguiré gastando pensando y tratando de entender, me seguiré gastando escribiendo estos textos que jamás los leerán ni entenderán, me seguiré gastando dejando de comer sabiendo que jamás seré flaca, me seguiré gastando tendiendo mi cama y volviéndola a destender en la noche, me seguiré gastando estudiando, trabajando, gritando sabiendo que al final de todas e inevitables formas moriré y todo se irá a la mierda. Las cosas son de una manera y si no las sigo, es que soy raro y necesito un psicólogo, estúpidos estereotipos de mierda.
Un amigo se fue, otro amigo, ¡uy! El novio se fue y te dejó. Tu enamorada te dijo que no vales la pena. Tu hija te dijo que te odia. Tu mamá te dijo perra. Tu papá, tu ídolo, tu modelo, te dijo que eras su decepción. Tus papás te dijeron que de músico te ibas a morir de hambre y acertaron. Tu profesor te dijo que podías dar más, aunque en el fondo él sabía que no era verdad. Pensaste que ya nada valía la pena y quisiste hablar y te dijeron que era la edad. Regresaste borracho a tu casa y te gritaron. Pegaste cosas en las paredes de tu cuarto y tu abuela te dijo que eras un forajido. Escribiste una canción y la botaste porque sentías que no era lo suficientemente buena, y te arrepentiste. Te peleaste con tus mejores amigos y ahora te pesa no tenerlos, los necesitas, pero la cagaste hermano. Te sientes solo, tus amigos no son tus amigos, aunque en realidad si lo son. Sientes que éste fue un día de mierda y no quieres seguir. Vas a clases por mecánica, te gusta la profesora. Fumas en tu cuarto y te amenazan con botarte de la casa si sigues así. Te emborrachas en cada fiesta o reunión a la que vas. Tu enamorado te dijo ‘no eres tú, soy yo, te quiero pero no podemos seguir’ y lloraste, y sabes que es mentira, que en realidad no te quiere, pero no lo quieres creer, te encierras. Tu nieta te abrazó anoche diciéndote que te quería y te sonó más a una triste despedida. Tu hijo te fue a visitar al hospital y se puso a llorar, pensaste que era porque te quería, pero te diste cuenta que en realidad te tenía lástima, aunque en parte no era así. Tu hermana agarró el pantalón nuevo y le gritaste y ella lloró. Te pusiste a ver poro con tu hermano y después te sentiste sucio, necesitado, aguantado. Tiraste con tu novio porque creías que sería especial y después ¿Qué, eso era tirar, nada más? Mamá nunca lo explicó, y no era la gran cosa. Ibas a tirar con la flaca más rica de la facultad y estaba con la regla, casi vomitas de solo recordarlo. Jalaste el 90% de los cursos. Ésa es la vida que cada uno pasa, que yo veo negativamente y que tú, quizá, con suerte veas como algo maravillosamente hermoso.
Odias la cumbia, pero aquel de la otra cuadra escucha todo el día al grupo cinco. Qué se puede hacer, yo escribo y tú lees. Tú tocas guitarra y yo te escucho. Ellos juegan fulbito, mientras nosotras nos pintamos las uñas. Ellas hablan de nosotros, de lo lindos que somos, mientras nosotros hablamos de ellas, de lo ricas y fuertes que están. La vida no es la vida, y la muerte no es la muerte. La eternidad, no es la eternidad, la eternidad es una vida, una vida es una eternidad. Soñar, esperar, decepcionar, todo es parte de- y a acostumbrarse ¿No? Aunque creo que me puedo acostumbrar al ruido de los carros al pasar, de los gritos de los profesores, a ser abandonada por un novio, al dejar partir a una amiga, pero nunca me voy a acostumbrar a acostumbrarme a todas esas cosas a las que estoy acostumbrada. Creo que estoy llegando a creer eso de que todo pasa por algo, pero… ¿la vida pasa por algo
?

Dos julios han pasado ya

16 de julio del 2009. 5:12a.m


Sí, sentía aquel mismo aroma de aquel húmedo invierno en Santiago de Chile, –claro que nunca tan húmedo como Lima- en la casa de Ximena, hace un par de años, en los que nuestra amistad no cambió, si no que se hizo más fuerte, porque eso de que al extrañar se quiere más, cada día aquí en la húmeda y sucia Lima, me consta mucho más. No pude dormir, dos julios han pasado ya desde que no disfruto de un menos húmedo invierno de Chile, con menos o nada de soledad y con mucha amistad. ¡Cómo extraño esos días! En los que adoraba partir del aeropuerto Jorge Chávez, pero odiaba llegar, y por supuesto en los que adoraba llegar al aeropuerto Arturo Merino Benítez, pero odiaba partir. Esta casa, ese cuarto, esa cama, esa incondicional amiga, aunque la distancia todo lo complica, ciertamente, para mí, lo acrecienta. Tal vez aprecié más a Ximena cuando partió para siempre de Perú, hacia Chile, o tal vez simplemente recién entré en la edad en la que se necesita una amiga, ya no sólo para jugar, como en ese entonces en el que vivíamos en el mismo distrito, si no para poder sobrevivir.
Odio ser cursi, no, no lo odio, lo que odio es que la gente sepa que soy cursi, porque a mí no me agradan las cursilerías, de ningún modo, aunque en este aspecto, en lo que a amistad se refiere, soy extremada y completamente cursi. No escribo éste texto para causar algún tipo de reacción (buena o mala, al fin, una reacción), tal vez me gusta que sepan, porque estoy orgullosa de decirlo y no tanto de ser enterita cursi, que tengo una mucho más que mejor amiga. Tal vez, en un futuro esperemos muy lejano, lea esto y mis sentimientos sigan intactos. El tiempo lo cambia todo, aunque con un poquito de suerte- no digamos ya suerte, si no verdadera amistad- siga sintiendo igualito o mejor.

Es julio y no debería de estar aquí. Eso es lo malo, que la gente se acostumbra, y yo verdaderamente estoy acostumbrada a acostumbrarme. Sólo fueron dos los julios que pasé allá en Chile, sin embargo fueron los primeros de mi paso de infante inmaduro a infante menos inmaduro, (y sigo en esa etapa infante-no tan inmaduro como antes-pero infante al fin) creo yo. Y sí que me acostumbré a despertarme tarde, siempre al lado de ella, mi siempre hermana del alma y prima de comunión. Hoy, como nunca, la madrugada acá en Lima, es una madrugada allá en Santiago, lo siento así. No me siento en Perú, si no en el país de ‘Siempre y Para Siempre’ (quizá estoy yendo demasiado lejos con mis cursilerías, sí, ya es demasiado y suficiente). Es fácil llorar y saber por qué motivo, razón o circunstancia, lo duro para mí, es al aceptarlo y sobre todo al recordar. No cambiaría nada, aunque no niego que me gustaría poder aceptar la realidad, la de ahora, la de este julio sin Santiago y sin Ximena. Pero siempre es y será hermoso –como ahora- vivir en mis recuerdos. Dos julios han pasado increíblemente rápido.

16 de julio del 2009. 6:30a.m.

Ya amaneció, me imagino que allá en Chile también hace una hora ya. Sigo con la extraña sensación de que estoy en el lugar equivocado, no estoy realmente aquí, y no debería tampoco de estarlo. Para mí, en este momento –y siempre- no es que ‘Todo tiene su momento’, es si no que ‘todo tiene su mes y su época del año’. El verano lo pasé este año allá, (donde estoy ahora, claro que no físicamente) pero sigo sintiendo la necesidad de el julio y hoy lo siento más que nunca. Cuando digo que no he dormido nada, no miento ni exagero, no he dormido nada, el tiempo pasa diferente de noche, leí un libro de 300 páginas en 3 horas y un poco más (¿importa?). El amanecer es nuestro, Ximena, es aquel que disfruté incluso más que el reclamado sunset. Ya amaneció y estoy segura de que hoy será un día de julio en Chile, frío y no tan húmedo, porque desde oler el perfume de la madrugada, dejé de estar en Lima, para estar aquí. Qué fácil hubiera sido dirigirme al aeropuerto e ir a verte, pero las cosas no andan muy bien, y a pesar de todo, me encanta vivir en mis recuerdos y mezclarlos sólo un poco, o con sólo una persona, con la realidad actual, que no me entusiasma demasiado, aunque me entusiasmaría mucho menos –por no decir nada- si esa persona no hubiera aparecido (y le agradezco infinitamente por no despertarme y llevarme hacia la realidad). Dos julios han pasado ya…

Amor

Amor, amor, amor ¿Qué es ESE amor del que todos hablan como maravilloso? Ese amor de pareja del que las chicas supuestamente sienten mariposas en el estómago. ¿Qué piensas del amor? ¿Y de la soledad? ¿Necesidad? ¿Y del agradecimiento? ¿Aburrimiento? ¿Amistad? ¿Cariño? ¿Ilusión? ¿Rechazo? ¿Autoestima? ¿Podrías decirme qué relación tienen éstas palabras tan distintas en común? Yo podría. Pero me gustaría que tú lo hicieras por ti solo. Me gustaría saber qué mierda tiene el amor de especial que todos lo buscan, que todos lo quieren. Hay tantas personas (el 98%) que en sus nicks del Messenger ponen temas de amor, canciones de amor, cosas como ‘te amo’, ‘eres el amor de mi vida’, ‘no me dejes nunca’ y estupideces como ‘el vacío que dejaste en mí nadie lo podrá llenar’, ¿Qué vacío? ¿Te falta algún órgano? ¿Tienes algún hueco que esté vacío no metafóricamente? La mayoría de mis textos, sean lo que sean, son metafóricos, pero éste no, tal vez se me salga en algún momento una metáfora, pero éste es más bien (o quiero que sea) un artículo y no una historia, o un cuento. Dicen que el amor lo puede todo, que la gente mata por amor, que la pareja es su droga, blablabla. Ahora, viéndolo desde el punto romántico, si tengo un novio, claramente lo puedo amar, pero ¿morir por amor? Y suponiendo que el amor dura para siempre ¿será verdad? Tengo una idea, tal vez errada, pero para mí cierta, en la que digo que el amor, sí, comienza por amor - porque no digo que éste no exista – en los primeros días, meses o incluso en los casos con ‘suerte’ en los primeros 2 o 3 años (hasta que llegan los hijos, hablo del amor de enamorados que dura hasta el matrimonio) Bueno, en ésos primeros ‘tiempos’ ciertamente todo es perfecto, sonriendo de tanto amar, en éstos tiempos en los que aman y así no hagan nada, no hablen, con su sola presencia sepan que lo/la aman y no se aburren. Suponiendo que ése amor, llega al matrimonio, se va convirtiendo, poco a poco en cariño y confianza, con un poco más de peleas, la convivencia es terrible según dicen, llegan los hijos y las mujeres ahora tienen al bebe hijo y al bebe esposo, y el hombre tiene a un bebe en casa que le quita el tiempo de tirar con la esposa y de salir a tomarse unas copitas al bar frecuentado. Peleas, constantes, pero aún se quieren, tienen un fruto de su amor. Pasa el tiempo y ése cariño, se va transformando en una ‘costumbre’ en algo que saben que lo tendrán para siempre y que (a veces errados) no saben aprovechar. La costumbre, son amigos ¿verdad? Se cuentan sus cosas, qué tal fulana del trabajo anda en coqueteos con el jefe, etc. Amigos, son compañeros. Yéndome a los peores casos (como siempre pesimista), ya no se hablan, la comunicación falla, hay problemas, el hombre se busca a una mujer que lo satisfaga sexualmente y la mujer se busca un hombre que la escuche. Temen separarse, tantos años juntos, sería raro, ya están acostumbrados. SI no terminan divorciándose, terminan mucho peor, conviviendo sin quererse, sin respetarse, sin ser amigos, sin AMARSE. No siempre pasa esto, por eso pienso que son muy pocas personas las que encuentran el AMOR para toda la vida, existe, por supuesto, pero no ocurre frecuentemente.
Entonces ¿Existe? Sí, para mí existe. En amores de pareja, creo que existen estos tipos de amor: amor esporádico (unos meses, no quita que no sea amor), amor amistoso (aquel amor que se combina con amistad y que generalmente dura no más de 5 años) y amor eterno (muy raros casos, hay parejas que duran hasta ancianas amándose y dándose besitos e incluso tirando, aunque suene repulsivo). Creo que aquí termino porque estoy empezando a creer en todo aquello que acabo de escribir.


'¿Por qué el amor es rojo?, ¿no puede ser amarillo si sale del cerebro y no del corazón?'

sábado, 8 de agosto de 2009

ALGO PARA RECORDAR

'QUE FRIO SERÁ EL INVIERNO PARA QUIEN NO GUARDA RECUERDOS CÁLIDOS'
TOMORROW WAY , CLOSE YOUR EYES, MAKE A WISH AND YOU'RE THERE'

jueves, 30 de julio de 2009

weak and weary


Hoy quiero ir a encontrar,
todo lo que hay dentro de mi.
Sacar toda esa sensibilidad,

que me acerque a ti,
que me lleve allí.
Y a pesar de todo me pregunto
¿qué no di?
Y al vivir me oculto
mis defectos para poder dormir...

Ya nada volverá a ser como antes,
nunca dejaré que nada me cambie,
estaremos conociendo nuestra parte original.
Ya nunca volverá a ser como antes,
nunca dejaré que nada me cambie,
estaremos conociendo nuestra parte de verdad.
Tras una sombra gris,
que no me deja ver,
podré esperar que pase algo hoy,
con lo que tengo aquí,
y no quiere salir.
Y a pesar de todo me pregunto
¿qué no di?
Y al vivir me oculto
mis defectos para poder dormir...
Ya nada volverá a ser como antes,
nunca dejaré que nada me cambie,
estaremos conociendo nuestra parte original.
Ya nunca volverá a ser como antes,
nunca dejaré que nada me cambie,
estaremos conociendo nuestra parte de verdad.
Estaremos conociendo nuestra parte original

EL CANTO DEL LOCO - YA NADA VOLVERÀ A SER COMO ANTES